
Obtención de recursos y mejor ordenación como objetivo
Según el alcalde el ayuntamiento trata de reordenar y racionalizar el uso del suelo público, siendo ésta una zona compleja porque se alterna propiedad pública y privada procedente de las enajenaciones efectuadas en los año 40 y 50 del pasado siglo. Estos terrenos son, en la mayoría de los casos, de disfrute privado por vecinos del municipio a través del pago de un canon. En estas fincas se encuentran plantaciones y construcciones ganaderas privadas que no generan ningún beneficio público, pero en su situación tampoco permite un razonable aprovechamiento de los vecinos sobre ellas.
Se documenta la situación legal de los terrenos
Desde el ayuntamiento se iniciaban, hace unos días, los primeros trabajos consistentes en la recopilación de todo tipo de documentación que acredite cánones de arrendamiento, directos o heredados, plantaciones o construcciones propias, o cualquier otro derecho objetivo que a favor de quienes las vengan disfrutando se pueda considerar en el proceso futuro de enajenación. Con este motivo se ha publicado un bando de alcaldía que fija el plazo para presentar dicha documentación hasta el próximo día 2 de julio. En palabras del alcalde “se pretende de este modo favorecer, en último caso, que el acceso a la propiedad de estas parcelas pueda ser más fácil para quienes tradicionalmente las han venido trabajando. En definitiva, lo que se vino procurando en los anteriores procesos de venta”.
Reordenación de suelo público para una mejor gestión
Según Castanedo, “ésta es una apuesta seria y definitiva por un proceso necesario de reordenación de los bienes municipales de cara a una mejor gestión de los mismos. Más, si tenemos en cuenta que el ayuntamiento de Cartes es propietario de dos terceras partes de la superficie municipal, en unos casos de utilidad pública y en otros patrimoniales, como es el caso. La venta de estos suelos – continuó el alcalde - a precios razonables, además de dar satisfacción a las solicitudes vecinales, nos va a permitir obtener recursos para continuar ejecutando inversiones. Podremos también continuar con la adquisición de suelo donde tiene más interés para el municipio”. Fijó el alcalde en este sentido dos zonas prioritarias. Una, en la Pradera de San Cipriano, catalogada en el nuevo plan como suelo de protección etnográfica y en la que buena parte de las fincas son de titularidad privada. Otra zona serían los antiguos terrenos de la mina en Mijarojos y La Barquera, donde el ayuntamiento ya adquirió el pasado año más de 300.000 metros cuadrados de suelo y se pretende la construcción de un gran complejo dotacional en el que se incluiría un campo de golf de 18 hoyos.
El alcalde avanzó que pronto se procederá a la segregación de los lotes de fincas que posteriormente se licitarán públicamente, proceso en el que también se contemplará, además de la venta, la posible permuta de fincas en áreas de interés para el municipio como las reseñadas anteriormente u otras. Proceso éste que a juicio del alcalde puede resultar interesante en la resolución de conflictos en el monte de utilidad pública.











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